Glavenus
Cuando la cola se pone al rojo vivo, se oxida. Glavenus la afila con los colmillos y guarda la escoria para un aliento de fuego. Golpea la garganta cuando brille en rojo. Un golpe durante el afilado derriba. Tras un tajo cargado la hoja se enfría; aprieta entonces, y mantente fuera del rastro brillante que deja en el suelo.